José Luis Moctezuma
La gerencia estatal de Correos de México en Puebla, a cargo de María Guadalupe Palacios León, solicitó el apoyo de la fuerza pública del municipio de Juan C. Galindo y la Policía Estatal Preventiva para resguardar sus instalaciones y evitar que se repita el robo y quema de recibos de cobro que envía la Comisión Federal de Electricidad (CFE) al Sindicato Mexicano Electricistas (SME), quienes también golpearon a los carteros.
Ante lo ataques vandálicos y agresiones que han sufrido los trabajadores del Servicio Postal Mexicano, la gerencia de Correos de México ha determinado cerrar sus oficinas en la Sierra Norte por no tener garantías de seguridad. Por ello piden al gobierno proporcionarles condiciones de trabajo estables para poder realizar su labor, pues los carteros sufren el acoso de los integrantes del SME.
Semanas atrás integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) allanaron las oficinas del Servicio Postal Mexicano que se ubican en la planta baja de la presidencia municipal de Juan C. Galindo, en estas fueron robados y quemados los recibos de cobro de CFE como una medida de protesta por el decreto de extinción a LyFC que el pasado 10 de octubre realizó el presidente de la república, Felipe Calderón Hinojosa.
Esta situación obligó a la gerente estatal del Servicio Postal Mexicano en Puebla, María Guadalupe Palacios León, a solicitar al presidente municipal de Juan C Galindo, Luis Gerardo Martínez Gómez, la presencia de los elementos policiacos ante el temor fundado que existe por un nuevo ataque a los carteros, acciones que son delitos de orden federal.
Por esa razón María Guadalupe Palacios León acudió al municipio para entrevistarse en días pasados con los líderes de la división de Necaxa del Sindicato Mexicano de Electricistas, Domingo Aguilar Vázquez y Miguel Márquez Ríos, en cuya reunión permaneció presente el presidente municipal, Luis Gerardo Martínez Gómez, con la intención de hacerles ver que el servicio que prestan es sólo una decisión que tomó el gobierno federal, y con ello evitar más ataques a las oficinas de correos.
Aunque no hubo un compromiso formal por parte de los líderes sindicales de no agresión, María Guadalupe Palacios, afirmó que en caso de que los trabajadores y oficinas de Correos de México sufran otro ataque, las oficinas permanecerán cerradas hasta que existan las condiciones optimas para su funcionamiento.